De todas las sensaciones maravillosas que un runner puede experimentar en la vida. Una de ellas es salir a correr con las zapatillas nuevas, sentir el asfalto con ese modelito por el que quizás luchamos por tanto tiempo, es un placer que va directo a nuestros pies. Pero el problema es lo que pasa con el proceso anterior y las miles de preguntas que rondan en la mente: ¿Habré comprado la mejor zapatilla? ¿Más cara es mejor? ¿Serán adecuadas a mi tipo de pisada?. Estas y otras preguntas son las que nos hacemos antes y después de comprar zapatillas, acá algunas de sus respuestas.

1-CONOCER EL TIPO DE PISADA

Aunque repitamos esto en innumerables ocasiones, no nos cansaremos. Esto es realmente primordial, y dentro de las preguntas que recibimos a diario siempre nos preguntan: ¿En qué me fijo al comprar zapatillas?. Este punto es el más importante y comprar sin saber cuál es su tipo de pisada podría provocar lesiones futuras.

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Para su fortuna en tiendas Nike del Mall Costanera Center y Mall Sport, se puede realizar la “prueba de la pisada”, en la que un experto los evalúa corriendo por cinta y determina cuál es su pisada. Lo mejor de todo es que no tiene ningún costo adicional para ustedes.

2-PENSAR QUE LA TALLA ES IGUAL EN CUALQUIER MARCA

Todas las marcas de zapatillas varían, por lo que siempre al comprarlas deben tener tiempo suficiente como para probarse las que les queden más cómodas y no confiarse porque conocen su número, sino que comprobarlo a través de una prueba.

3-“COMPRAR PORQUE SON BONITAS”

Sí, estamos de acuerdo a todo corredor o al menos a la gran mayoría le gusta verse bien con las zapatillas que compran, pero en este caso es mejor privilegiar puntos como: amortiguación, distancia (hay modelos que son mejores para distancias largas, asimismo para carreras de velocidad) y capellada, entre otras.