El sobreentrenamiento se produce generalmente por no descansar bien entre los entrenamientos, y esto muchas veces puede provocar al cuerpo un rechazo por no ser capaz de asimilar las exigencias que se le piden.

Aquí algunos consejos para que eviten el exceso de entrenamiento y puedan seguir corriendo más.

¡CUIDADO CON EL CANSANCIO!

Si cada vez que entrenas sientes un cansancio constante y una fatiga muscular que no puedes controlar. Podríamos decir que lo más posible es que estés frente a la sobre exigencia

¡OJO CON LAS PULSACIONES!

Cuando sientas demasiado cansancio durante tu entrenamiento, lo mejor que puedes hacer es sentarte en un sillón o silla o donde sea más cómodo, luego de esto debes tomarte las pulsaciones, luego vuelve a hacerlo pero al levantarte rápidamente sin dejar de sentir tu pulso. Si al levantarte desde dónde estás y tus pulsaciones superan las 20, lo más seguro es que te estás exigiendo demasiado. En este caso lo mejor que puedes hacer es disminuir la cantidad de entrenamiento semanal, teniendo días de descanso entre uno y otro.

¡ADIÓS AL ENTRENAMIENTO ETERNO!

Lo más importante cuando te encuentras en una situación de sobreexigencia debes evitar esos entrenamientos en los que hacías demasiadas repeticiones o en los que incluían muchos kilómetros y en aquellos en los que entrenabas la velocidad. Cuando estas más exigente con tu cuerpo, no puedes saturarlo porque esto podría provocar consecuencias a tu cuerpo, una de ellas es que el descanso ya no es lo mismo, podrías experimentar insomnio o una sensación de que no haz dormido absolutamente nada.

Uno de los fantasmas de los corredores es el sobreentrenamiento. Muchas veces las ganas de querer avanzar más rápido pueden llevarlos a perjudicar su cuerpo y que sean más propensos a sufrir lesiones. ¡Pero cuidado sigue corriendo pero con precaución y evitando exigirte demasiado!

¡A seguir por más runners!