Así como el sol que no brilla todos los días, así son también los algunos momentos de carrera o entrenamiento . Algunos buenos, otros no tanto y algunos que quisiéramos olvidar. Pero aún así, hay algunas técnicas para evitar que ese entrenamiento sea otro más para el olvido. Sacar provecho al tiempo que tienen y lograr que sea efectivo, es algo que no se aprende de un día a otro pero que con una u otra técnica se puede conseguir. Acá les contamos cómo “salvar” esos malos entrenamientos.

1-NO TOMAR EL ABANDONO COMO OPCIÓN

Obviamente que hay algunas ocasiones en las que el abandono es justificado, por alguna dolencia o situación adversa, pero en situaciones normales esta no debiese ser tu primera opción. Para esto, lo mejor que puedes hacer es bajar el ritmo si es que vas muy rápido, y bajar hasta que tu frecuencia cardíaca se calme y que puedas respirar sin dificultad. Además llenarse de pensamientos positivos, también ayuda, ya que así piensas en todo lo que estás haciendo por lograr tu objetivo, independiente de lo difícil que esto pueda ser.

2-CAMBIAR TU ENTRENAMIENTO

Cuando están en época de preparación de carreras, es claro que los entrenamientos son más duros, pero qué pasa si ¿es demasiado? en estos casos lo mejor es que se asesoren por algún especialista, que los pueda orientar en cómo entrenar de manera más eficiente, y de manera que se esfuercen pero que no tengan la sensación de abandonar en cada entrenamiento.

3-APRENDER DE LA EXPERIENCIA

Cuando están en el momento justo antes de querer abandonar, una técnica que al menos a nosotros nos resulta bien, es pensar en lo mucho que nos hemos esforzado para llegar acá, y hacernos las siguientes preguntas: ¿voy a abandonar después de tanto esfuerzo? ¿quiero realmente echar por la borda mi esfuerzo? ¿mis entrenamientos fueron débiles, debo mejorar?. Este es el cuestionario mental que debes hacerte antes de tomar la decisión de abandonar. Con estas preguntas respondidas verás que un entrenamiento o mala carrera se convertirán en la mejor manera de demostrarte que puedes, que eres capaz.