Conocer la manera en cómo apoyas tu pie y saber si está bien o mal es lo principal que debes saber para poder corregir tu zancada, de manera que cada paso esté bien dirigido para que no te hagas daño y puedas hacer una mejor carrera.

EL PIE JUSTO EN CONTACTO CON EL SUELO

Todos tienen formas distintas de correr, las velocidades, la frecuencia la forma de braceo, hay varias cosas que diferencian a un corredor de otro. Pero en lo que sí debiesen parecerse es que cada vez que el pie haga contacto con el suelo justo debajo de su centro de gravedad (debajo de la cadera). La diferencia entre caminar y correr es que en la primera actividad, nuestro paso es igual de largo por delante que por detrás, lo contrario sucede al correr, ya que en esta disciplina es más importante la impulsión, por lo que la parte posterior de este paso es mucho más larga que la anterior.

*La parte posterior es la distancia entre la punta del pie y la vertical del centro de gravedad durante el impulso y la parte anterior es la distancia entre el talón y el centro de gravedad al contactar el pie con el suelo.*

En el caso que midieras la distancia en un vídeo corriendo en cinta, puedes analizar qué porcentaje de tu paso es anterior y cuánto es posterior. La mayoría de atletas se mueven en un 30-70% o un 25-75%, pero lo ideal es distribuirlo entre menos de un 15% y más de un 85%.