El invierno no sólo trae bajas temperaturas en algunas regiones, sino que además se combina con lluvia y viento. Con este último es con el que más hay que tener cuidado, por que cualquier rama podría caer sobre ustedes y causarles alguna lesión, además de generar obstrucción en la vista por el polvo que podría soltarse con el viento, o cualquier riesgo.

Para esto es que a continuación les contamos qué consideraciones deben tener para entrenar con viento.

ENTRENAMIENTOS SUAVES

Con la presencia del viento, es mejor que olviden, al menos por ese día los entrenamientos que involucran series o rodajes más largos. Es recomendable hacer entrenamientos más cortos y precisos, de manera que puedan reducir los riesgos que conlleva el correr con viento.

PRUEBA TU FUERZA

Correr con viento también tiene cosas buenas, como el hecho de que permite entrenar la fuerza, ya que al oponerse al movimiento en forma continua, se realiza un trabajo adicional en la musculatura.

¡OLVÍDATE DE LA DISTANCIA!

Cuando hay viento, lo mejor que pueden hacer es disfrutar. La sensación de frescura que se siente en la cara, por ejemplo, al correr con viento resulta ser muy agradable en ocasiones, sobre todo cuando ya se comienza a sentir el calor por el movimiento que se hace al correr. En estos casos, es bueno que disfruten de la experiencia, tal como en todos sus recorridos, dejando de lado por momentos las calorías, la distancia… etc, y aprovechar de disfrutar de la sensación que provoca el el correr con viento.

Es importante destacar que cuando el viento se vuelve incontrolable, o cuando ya ven que han caído objetos, en general árboles entre otros. Deben evitar esas rutas, para no enfrentarse a lesiones que podrían evitar por la caída de cosas.