Seguro a más de alguno de ustedes les han preguntado más de alguna vez, por qué les gusta correr o cuáles son las motivaciones que los hacen levantarse a las 6:00 AM, o lo que les permite madrugar un domingo para enfrentar una carrera. Es por esto que muchos podrían decir que los corredores estamos hechos de acero, y la verdad es que sí. No cualquier deportista enfrenta climas, temperaturas y distintas condiciones sólo motivados por el gusto y la satisfacción de correr.

No sólo superar barreras, mejorar tiempos y compartir la experiencia con otros es lo que nos hace sentirnos orgullosos de ser corredores, también influyen todos esos sentimientos que vienen directamente desde nuestros corazones, que nos ayudan a no rendirnos en los momentos difíciles. En aquellos momentos en los que lo único que quisiéramos es detenernos y volver a casa. Lo importante aquí es que nunca se rindan, que trabajen duro por lo que quieren y que entiendan que cada paso, es un avance, un granito de arena más que aportará para que lleguen a la meta final.

En el siguiente video se demuestra cómo cada entrenamiento, cada zancada es importante para llegar a cumplir sus objetivos, y como cada uno de esos esfuerzos vale la pena.