Como ya les contamos en un artículo anterior, sobre las superficies en las que deben correr. Esta vez quisimos ir más allá y profundizar en algunas cosas que nos quedaron pendientes. Está vez nuestro amigo y ex velocista chileno Kael Becerra, de Biomachine. En base a su experiencia como atleta, nos cuenta cuáles son las superficies ideales para correr y cómo los beneficia cada una de ellas en sus entrenamientos y desafíos. }

Cuando un runner se enfrenta la decisión sobre qué superficie utilizar para realizar su entrenamiento, debe tomar en consideración las distintas propiedades de cada superficie y los efectos que tendrá sobre su cuerpo ese tipo de entrenamiento.

Durante años ha existido la creencia en la comunidad deportiva que las superficies que están echas de pavimento- asfalto son recetas segura para las lesiones. La recomendación tradicional es alejarse de este tipo de superficies y buscar en senderos o parques, como una alternativa más blanda para prevenir.

Antes de profundizar en los pro y contra de cada superficie, veamos primero los tipos de superficie disponibles para la práctica del running: Pavimento/Asfalto, Pista Sintética , Tierra/Maicillo, Pasto, y Arena. Cada una de ellas tiene sus beneficios, según el objetivo y periodo en que se encuentre el corredor.

A nivel de estudios respecto a esta materia, no existe aun un estudio sólido que pueda conectar que el hecho de correr sobre superficies más duras aumenta la tasa de lesiones, o que estas generan cambios en el rendimiento respecto a otras superficies. Sólo se ha observado que entrenar en superficies más duras incrementa el vector de fuerza sobre las piernas. Adicionalmente, en la comunidad internacional, existe consenso respecto a que cada superficie trabaja la musculatura del corredor de manera distinta.

Otro fenómeno interesante, en corredores avanzados, tiene relación con el cambio brusco de superficie de entrenamiento y las lesiones. Cuando el cuerpo se acostumbra a una superficie en particular, cualquier cambio de superficie debe realizarse progresivamente.

Teniendo en mente que cada superficie trabaja los músculos de manera distinta y que no es recomendable el cambio brusco de superficie, volvamos a analizar las superficies disponibles para la práctica de este deporte. Esta vez con una mirada de consenso y buscando la manera de aprovechar los beneficios de cada una de ellas.

Pavimento/Asfalto: Si la carrera será en Pavimento/Asfalto, a medida que se acerca la fecha del evento es recomendable comenzar a aumentar el volumen de trote en esta superficie, para ir adaptando la musculatura y tendones a una mayor dureza. Especialmente si el evento es una maratón.

Pista sintética: Es ideal para reintegros deportivos después de una esguince de tobillo o fracturas, ya que es un entorno seguro, plano y predecible de entrenamiento. También permite trabajar muy bien los intervalos y trabajos de alta intensidad. Se debe tener cuidado con la sobrecarga que se produce al girar en la pista siempre para el mismo sentido, ya que esto genera un trabajo distinto para cada pierna.

Tierra/Maicillo: Recomendable para aquellos runners que tienen problemas de periostitis, contracturas o lesiones por impacto. Al encontrarse esta superficie en parques, cerros y afueras de la ciudad, se debe mencionar también el efecto psicológico positivo que tiene sobre el atleta. Ya que permite salir de la ciudad y disfrutar de la naturaleza. Se debe tener cuidado, especialmente en los corredores que están recuperándose de una esguince, con las irregularidades del terreno ya que estas sobrecargan los ligamentos de esta articulación, aumentando el riesgo de que se repita el esguince.

Pasto:

Especialmente recomendado para quienes sufren de molestias en la rodilla o estén regresando después de una fractura al running. El pasto, al ser una de las superficies más blandas para entrenar, absorbe la mayor parte de la energía de la pisada. Protegiendo así las articulaciones y obligando a la musculatura a realizar un mayor trabajo para mantener los ritmos de trote. Al igual que con la tierra/maicillo, se debe tener cuidado con los esguinces de tobillo, ya que este tipo de superficie exige mayor trabajo a los ligamentos de esta articulación.

Arena:
Esta es la superficie más blanda, inestable y segura que podemos encontrar. Además se requiere de mucha fuerza para poder mantener un ritmo de trabajo aceptable. Por lo mismo, esta superficie es ideal para periodos donde se busca trabajar la estabilidad y el desarrollo de fuerza de resistencia del atleta. Se usa mucho en los atletas avanzados en periodos de entrenamiento general o a inicios de temporada, para preparar el cuerpo para trabajos más específicos. Aquellos corredores con historial de lesiones o molestias en el tendón de Aquiles deben ser cuidadosos con esta superficie, ya que incrementa el riesgo de lesión en el tendón. Se debe tener cuidado también con la inclinación de la superficie, en el caso de correr por las orillas de playa. Siempre es preferible que el terreno sea plano en caso de la arena.

La invitación es a hacer un mix, de las distintas superficies para correr. Agregando al menos una vez por semana trabajos en tierra/maicillo para despejar la mente y descansar las articulaciones. De ser posible en el verano, durante las escapadas a la playa de fin de semana, agregar trabajos de trote suave en arena, para preparar al cuerpo para el entrenamiento del resto del año. Para darle un respiro al cuerpo, los días de trabajos regenerativo intentar hacerlos en pasto. Y por último, según la fecha de la carrera para la que se está entrenando, aumentar progresivamente los trotes en una superficie igual o similar a la de la carrera.

Para más información pueden ingresar al sitio oficial de Biomachine en dónde podrán obtener toda la información para poder entrenar en este centro que cubrirá todas sus necesidades al momento de entrenar y por supuesto, todo desde la experiencia de Kael Becerra.