Cuando someten a su cuerpo a entrenamientos fuertes, están llevando a sus articulaciones, músculos y sistema cardiovascular a un nivel de sobrecarga, lo que provoca que tu nivel físico disminuya en relación al que tenían antes de comenzar el ejercicio.

El cuerpo al recibir el estrés de una sobrecarga, se prepara para la siguiente sobrecarga con un crecimiento muscular y adaptaciones neuromusculares que hacen que los músculos se coordinen mejor entre ellos y sean más eficientes.De manera que la próxima vez que sometan a su cuerpo a una situación de “sobrecarga”, estarán más rápidos y podrán resistir más y mejor.Esta capacidad de adaptación o subida de nivel es la llamada: Supercompensación.

A continuación les entregamos algunos consejos para que tomen en cuenta al practicar la Supercompensación.

Recuperación Adecuada

Como ya les hemos contado en ocasiones anteriores, el descanso es muy importante para llevar un buen entrenamiento y con eso buenos resultados. En el caso de la supercompensación si es que no el cuerpo no se recupera lo suficiente después de una gran carga, no se produce. Si repiten estos esfuerzos sin tener la recuperación adecuada podrían llegar incluso a un estado de “fátiga crónica” por entrenar con el cuerpo en estado débil. Por lo que para llegar a la supercompensación adecuada es de suma importancia esos días libres de running.

No dejen que el tiempo pase

Si dejan pasar demasiado tiempo tu estado de forma tampoco mejora, ya que los efectos de la supercompensación se han pasado y has vuelto al nivel inicial.

Aprovechar todos los avances
La clave es aprovechar la mejora de forma de cada sesión para iniciar la siguiente en ese momento bueno. Las diferentes cualidades tienen diferentes tiempos de recuperación ideales a respetar. Otra cosa que no podemos olvidar es que los cuerpos se adaptan y no necesita la misma recuperación un atleta de elite que un deportista común.