El año pasado cuando nos preparábamos para los 21k de Nike We Run Stgo, descubrímos, gracias a un entrenamiento que tuvimos con un profesional, que nuestro braceo no era correcto,ya que lo hacíamos moviendo los hombros demasiado y con una rigidez propia de alguien que no desea pagar la cuenta de un restaurant. En fín, después de esa casi hora y media corriendo nos dimos cuenta que la postura de los brazos al correr era tan importante como avanzar con las piernas.

Es por esto que para que ustedes no cometan el mismo errores compartimos lo qué no deben hacer:


HOMBROS RÍGIDOS Y TENSOS

El correr de esta manera hace que utilicen mal la energía que tienen para correr, ya que los músculos se contraen. Para mejorar deben relajar hombros, cuello y la parte alta de la espalda de manera que puedan continuar su carrera hasta el final.


CODOS RÍGIDOS

Mantener los codos rígidos y tensos generará tensión en los bíceps,lo que podría generar cansancio en esta zona provocando molestias que se pueden evitar.

MANOS CERRADAS

La forma más fácil y efectiva de evitar esto y saber cuánto es lo que aprietan es correr alguna vez con una papa,y si esta resulta con algún daño,es que se está haciendo demasiada fuerza. Por lo que si es que no saben si están en lo correcto, esta es una buena manera de corregir su error.

Para asegurarse que la postura en la que están sus brazos al correr es la correcta deben mantenerlos en un ángulo de 90°, y así poder ir braceando de adelante hacia atrás sin problemas y sin ir demasiado hacia un lado u otro.