Cambiar el ritmo durante un entrenamiento mejora la potencia aeróbica y también permite al cuerpo trabajar el ritmo de carrera y a aumentar la eficacia cardiovascular. Esto es muy importante para el buen desarrollo de sus próximos desafíos. A continuación les contamos más sobre cómo hacer este tipo de entrenamientos y algunas reglas que les serán útiles.

Comenzar poco a poco

No empieces de un día a otro incluyendo cambios de ritmo en tu entrenamiento, una opción es comenzar haciendo un día de este tipo de entrenamiento cada diez días. Esto para que su cuerpo tenga un tiempo de adaptación. Después de 2 semanas, cuando ya se hayan acostumbrado, pueden hacer un cambio ritmo por semana.

Preferir la calidad antes que la cantidad

En en términos generales el entrenamiento de velocidad o cambio de ritmo, no puedo superar más del 15% del total de los kilómetros que corren por semana. Esto porque su cuerpo podría exponerse a una sobreexigencia, y podrían correr un riesgo mayor de lesionarse.

EJEMPLOS DE CAMBIOS DE RITMOS

Aleatorios:
Este tipo de entrenamientos se realizan por sensaciones y en terrenos ondulados: para ello tienen que buscar terrenos en los que hayan subidas pronunciadas para poder aumentar su capacidad, y las bajadas para poder recuperarse.

Cortos

Este tipo de entrenamiento ayudan a mejorar la velocidad y la potencia anaeróbica. También permiten acostumbrar al cuerpo a eliminar lactato y dan potencia muscular. Son cambios entres 20″ y 60″ (seg), recuperando siempre el mismo tiempo que el del cambio realizado. Por ejemplo si se aceleran 35″ se baja la intensidad 35″.

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