Para realizar un entrenamiento progresivo hay un sólo principio: comenzar lento y terminar rápido. Esta simple técnica sirve para administrar el esfuerzo durante sus entrenamientos.

Hay 3 maneras de practicar el entrenamiento progresivo:

TRES TRAMOS

Tal como su nombre lo indica esta forma de entrenamiento progresivo consiste en la división del mismo en tres partes:

1- Correr a ritmo propio
2- Aumento de ritmo hasta conseguir un esfuerzo sostenido
3- Para esta fase debes mantener un ritmo rápido pero con un paso constante.

DUSA

Este término proviene de un entrenamiento llamado Discovery Usa, y consiste en correr entre el 75-90% del total de la trayecto un paso normal. Después, cuando ya se van acercando al 15-20% final del recorrido, se aumenta significativamente el ritmo. Este tipo de entrenamiento es bastante cansador, por lo que es recomendable que después de realizarlo caminen por al menos 5 minutos para recuperarse bien.

FINAL RÁPIDO

En este tipo de entrenamiento, deben comenzar corriendo a paso normal, pero manteniendo un mismo ritmo. Luego tienen que aumentar su velocidad hasta un paso más rápido en los últimos 3 a 6 minutos de entrenamiento, nos referimos a un sprint (aceleración repentina). Al igual que el entrenamiento anterior, este también es muy desgastante por lo que caminar por algunos minutos sería bueno.

Lo importante de cada entrenamiento es adaptarlo a cada necesidad, si buscas mejorar la resistencia sin duda que el entrenamiento progresivo es una opción. Pero como todos los cuerpos y necesidades son distintas lo mejor que antes de cualquier nuevo entrenamiento consulten con algún experto que los pueda orientar de buena manera.